Dime

Mar en calma en un atardecer y todo vuelve a ser cómo era entonces…

Dime es la canción con la que Beth representó a España en el 2003 en el Festival de Eurovisión. Ese año, nuestro país partía como favorito, y no me hizo falta intentar entender el por qué. Esta canción solía ser una de mis favoritas durante mi infancia. La melodía, la letra, las tonalidades. Todo me parecía extraído de un cuento de fantasía. De hecho, cuando esa risueña parte que aún vive en mi cuerpo sale a la luz para salvarme de mis peores momentos, me doy cuenta de que temas como este perdurarán conmigo hasta que muera.

Esta noche, se celebra la edición del Festival correspondiente a 2017. Siempre ha apreciado mucho el concepto del evento; me parece preciosa la idea de unir a los países mediante la música. Por eso, intento no perdérmelo y, de paso, descubrir grandes canciones nuevas en una oportunidad increíble para cualquier amante de la música.

 

 

 

La reina de las melodías

Hoy, se cumplen 25 años sin Freddie Mercury, vocalista del grupo Queen y posiblemente el mejor intérprete de la historia. Siempre le he tenido una especial admiración, quizás porque envidiaba su voz, su carisma o su valentía.

Descubrí a Queen a través de una compañera de clase en primaria: ella me pidió que le versionara ”Another One Bites the Dust” para su cumpleaños, ya que siempre estaba parodiando canciones para felicitar a mis amigos. Más tarde, en mis tiempos de rebeldía pre-adolescente, ya me encerraba en mi habitación al ritmo de ”I Want To Break Free”, usándolo como una droga para escapar del estrés que me provocaba el querer ser aceptado.

Aún así, si hay una canción que me haya ayudado a salir adelante, esa es, sin ninguna duda, ”Don’t Stop Me Now”. Porque, de no ser por ella, hubiera tomado muchas menos decisiones arriesgadas en mi vida. Solemos dejar por miedo demasiados proyectos a medias, tirando a la basura nuestras aspiraciones ante nuestras pesimistas expectativas. Pero esta canción me enseñó que, por muy mal que puedan salir las cosas, es mejor el fracaso que el arrepentimiento, ya que al menos el camino habrá sido satisfactorio. Y es por eso que dudo que algún día no figure entre mis favoritas.

Ya no

Intentar revivir lo que ya está demasiado muerto equivale a intentar encender un fuego en el medio del océano. Y es por eso que ya no volverán esos tiempos en los que te dedicaba más horas de las que jamás hubieras merecido. Puede que alguien piense que lo eterno es factible, pero yo, gracias a ti, sé que hasta las mejores historias se pueden acabar algún día. Porque hoy, por más que quiera verte, ya no puedo tenerte, y, en parte, es mi propia decisión alejar de mi vida aquello que, aunque quiera, me hace daño a la vez.

¿Qué son las palabras?

¿Qué son las palabras si no piensas realmente lo que dices? ¿De qué sirve un lenguaje que no vaya acorde con el de tu alma? Si el viento se llevara todos esos mensajes vacíos, si tan solo hubiera un ángel encargado de seleccionar los adecuados por tí, quizás hubieras tomado mejores decisiones en la vida. Si hubieras escuchado a tu corazón, y no a tu boca, conocerías mejor aquello que deseas expresar.

Deja que las palabras pasen a un segundo plano. Dale permiso a tus emociones, exprésate comunicándote como la misma vida. Puedes estar al lado de quien quieras, tan solo hazle saber que los gestos valen más que esas diez mil letras que desearías escribirle. Porque la magia está siempre donde pocos conocen. Porque en los buenos, y en los malos momentos, el cuento de tu existencia debe estar completado por las acciones de aquellos que han marcado tu vida.

Cuando era más joven

Cuando era más joven, solía creer que la vida era tan dulce como las películas de Disney, tan inocente como los dibujos animados. Pensaba que todo serían canciones de positivismo, que el ritmo de la existencia estaba predeterminado por la felicidad. Que todo era ”karma”, y volvía aunque se fuera. Que todo era sueño, y se repetía si uno lo deseaba.

Y es por eso que el destino me jugó malas pasadas. Es por eso que el tiempo, que parecía el mejor regalo, se tornó en mi contra para hacerme ver que la fantasía es por algo solo considerada en la ficción. Eché de menos fotografiar todos aquellos momentos que nunca se repetirían. Se me olvidó grabar aquella película, aquella canción, de la que solo tu y yo podríamos haber tenido copia.

Aquí os dejo una de mis primeras versiones, de una famosa canción de la cantante Adele; en algún momento me dejo llevar por la emoción y la técnica vocal se me va de excursión, pero sé que me lo perdonáis :p. ¡Gracias por vuestra atención, siempre es un logro!

Siempre estaré junto a vosotros

Puede que muchas de mis canciones tengan unos mensajes un poco tristes, pero hay algo que tengo claro: las personas que se merecen los mejores regalos son las que permanecen a mi lado pase lo que pase. Y es por eso que le dedico esta canción a cada una de ellas, porque no hay nadie más a quien le deba la misma vida. ¡Espero que esto exprese aunque sea solo la mitad de mi agradecimiento a aquellos que me enseñaron siempre a mirar adelante!

Celoso

Te deseé lo mejor que este mundo hubiese podido conceder. Quise creer que no necesitaba ningún perdón después de tu partida, pero no hay día en el que no piense que, quizás, no todo en este mundo esté hecho con un principio y un final, que quizás haya cosas que escapan a la lógica de la vida. Porque me niego a pensar que puede haber un final tan oscuro para una historia tan corta.

Pero, sin duda, lo que más me duele es que intentes hacer ver que ya nada te recuerda a mí, que intentes convencer al mundo de que nunca me conociste. Porque siempre pensé que las pausas eran limitadas, que los malentendidos eran pasajeros, que las relaciones como la nuestra nunca se acabarían después de haber cosechado tanto. Igualmente, tú te empeñaste en contrariar esa lógica de la vida. Tú te empeñaste en hacerme estar celoso por no poder llevar a cabo tu forma de seguir viviendo.