Música muerta

Ya me he cansado. De ver que letras sin sentido ocupan las posiciones más altas de las listas de éxitos. De ver que es imposible intentar hacerse ver como artista en un mundo tan podrido. No lo soporto más. Cada día, ves como miles se venden haciendo versiones de temas que seguramente no sientan, solo para poder ampliar su público deshonestamente. Yo, en particular, tengo varias versiones en mi canal de canciones famosas actuales que me gustan. Me siento tan orgulloso de ellas como de las demás, pero me carcome el ver que son las más populares cuando, muchas veces, no son las que más emocionado me siento de transmitir. Hasta ahora, además de mis gustos, las visitas mandaban. Pero ya no voy a anteponer el nuevo hit de Daddy Yankee a ese tema que hace latir mi corazón.

Hace tiempo que asumí que la probabilidad de éxito de todo esto era de 1 entre un millón, porque tengo un concepto de la música muy diferente al de la mayoría de la gente. A mí me da igual que algo le guste a todo el mundo, siempre me sentiré identificado con aquello que me haga sentir, ya sea alegría, nostalgia o tristeza. Y descubrir un tema reciente con la mitad de reproducciones, pero con una letra que comparta mis sentimientos ya es para mí suficiente.

No dejéis que os laven la cabeza. Hay melodías preciosas ahí fuera que merecen ser escuchadas. No todo es trap, pop y reggaetón.  A veces, el rock o el country son las mejores alternativas para lidiar con un estado de ánimo. No dejéis que la época en la que vivís os prive de disfrutar de algo tan maravilloso como la música en su completitud. Y, sobretodo, comprended que no siempre lo que los demás escuchan es lo mejor, que a veces hay mucho interés privado detrás de todas esas grandes campañas de publicidad. Como regalo, adjunto en este post una de las canciones más hermosas que haya podido escuchar. Aunque no encuentre la manera de versionarla, la he cantado incontables veces. Y me resulta frustrante el ver que este vídeo casero es prácticamente lo único que queda de ella en la red.

 

 

 

Siempre estaré junto a vosotros

Puede que muchas de mis canciones tengan unos mensajes un poco tristes, pero hay algo que tengo claro: las personas que se merecen los mejores regalos son las que permanecen a mi lado pase lo que pase. Y es por eso que le dedico esta canción a cada una de ellas, porque no hay nadie más a quien le deba la misma vida. ¡Espero que esto exprese aunque sea solo la mitad de mi agradecimiento a aquellos que me enseñaron siempre a mirar adelante!

A esos ojos que me dejan en enero

Quisiera deciros que ya no sé como miraros.

Ya no sé si os volveréis a cruzar con mi mirada,

si volveréis a beber de los colores de mi piel reflejados en vuestras pupilas.

Yo jamás hubiese querido que fuerais pasajeros de mi vida, pero el destino así lo sentenció.

Yo jamás hubiera podido contemplar un mundo sin vuestro brillo, pero en él estoy.

Yo jamás hubiera cambiado, pero tuve que aprender a vivir sin que fuerais míos.

Me emborracharé

Me emborracharé para olvidar todo lo que viví contigo. Me emborracharé para disipar las falsas fantasías, los sueños rotos que dejaste en mi mente. Será el alcohol la magia que separará a mi imaginación de tus abrazos imaginarios. Será la noche el refugio que lentamente esconderá mi esperanza, haciendo que pierda mi último sentimiento.

Ganarán los desconocidos un espacio donde tú lo ocupabas todo. Será tu aliento reemplazado por mi libertad, tus ojos por el color del cielo que siempre me acompaña. Quizás te recuerde, quizás vuelvas a ser el centro de mi galaxia, pero entonces, la volveré a teñir de líquido, haciendo que tu forma se derrita, y aprendiendo a vivir sin el Sol de mis días.

Si alguna vez me piensas, emborráchate también:

Porque las historias que se cierran nunca se vuelven a abrir.

Porque los finales se crearon para no poder continuar.

Y, sobretodo, porque lo ideal no está hecho para un mundo donde la vida acaba muriendo.

Armadura

Hola, amigos de WordPress. Hoy me gustaría compartir con vosotros mi canción original, de nombre Armadura, que no hace mucho que subí al canal de YouTube. Es un tema que dedico a todo aquel que se haya sentido incomprendido alguna vez, a todo aquel que haya sido tratado de frío solo por esconder sus sentimientos. Todos tenemos derecho a decidir si nuestro sufrimiento permanece en nuestra privacidad o no, y no por ello los demás deben creer que todo ha sido felicidad en nuestras vidas. Espero que cada una de las personas que escuchen mi canción encuentre un refugio para conseguir la paz interior, pues nuestra satisfacción no tiene por qué depender de lo que sepan los demás de nosotros.  Más abajo, tenéis la letra de mi canción a modo de poema, ya que para mí las palabras son lo más importante cuando se trata de transmitir un mensaje. Espero que os guste ^^.

Qué sé yo, qué sé yo, de la vida y del amor,

qué sé yo, que sé yo, de tener una ilusión,

qué sé yo, qué se yo, de qué va esta canción

si a mi nunca me han roto el corazón.

 

Pero qué sabe la gente si detrás de una armadura

hay un aura de amargura que le suplica a la Luna

que le guíe y le acompañe en todas esas desventuras

que la vida te prepara destruyendo tu cordura.

 

Ven hacia mí y verás, que más allá, después de tu verdad

hay otro mundo latente en el resto de la gente,

deja de bucear en tu mar.

Entonces podrás comprender,

que quien no siente es quien no quiere ver,

y quien no dice es por miedo a perder

todo lo que fue.

 

Siéntate y mírame de los ojos a los pies,

dime qué vas a hacer si ves que empieza a llover,

una lágrima perdida recorriendo mi piel

por cosas que no se olvidan, ni en el anochecer.

 

Pero qué dirá la gente si detrás de una armadura

no se pueden ver el Sol, ni las estrellas, ni la Luna.

Pero qué será del viento recorriendo mi cintura

si quiero parar el tiempo y devolverme la cordura.

 

Ven hacia mí y verás, que más allá, después de tu verdad

hay otro mundo latente en el resto de la gente,

deja de bucear en tu mar.

Entonces podrás comprender,

que quien no siente es quien no quiere ver,

y quien no dice es por miedo a perder

todo lo que fue.

Quererte no es lo correcto, ”amigo”

En la vida, hay mucha gente que funciona como si fuera el Guadiana: a veces aparece, a veces se va, según le convenga. Puede que cuando más les necesites, ellos se hayan olvidado tanto de ti que ni siquiera se den cuenta de que tienen una mano que tenderte. Erróneamente, yo pensaba que este tipo de personas podrían ser considerados mis amigos. Pero, nada más lejos de la realidad, Carlos estaba equivocado, como siempre.

Quien no te quiere, no te merece. Y quien no te busca, no tiene por qué encontrarte. Con el tiempo encontrarás personas que realmente merezcan la pena, que remuevan cielo y tierra para verte porque extrañan tu presencia. Vivimos en una sociedad en la cual a cualquier contacto de Facebook se le puede llamar amigo. Una sociedad en que hay muchos lazos flojos, vínculos medio rotos que acaban quebrando en una decepción, porque muchas veces queremos entregarle a alguien más de lo que él o ella está dispuesto/a a entregarnos a nosotros, sin acordarnos del gran egoísmo que perdura en mucha gente de este mundo.

Pero, por suerte para nosotros, Fleetwood Mac nos enseñó a despedirnos de la gente que no merece nuestro aprecio. Y yo le dedico esta canción a cada una de las personas que se ha querido aprovechar de mí o me ha tratado como algo que no soy y suena muy mal decir.

 

La musa de los sueños

Hay momentos en los que uno se siente impotente, tan ocupado por las cantidades incesantes de trabajo que no encuentra el momento para desconectar, para darle unos minutos de su día a apreciar el arte. Yo he pecado de ese error. Siempre he querido dedicarle el máximo tiempo posible a los estudios, quizás porque los relaciono al éxito en la vida, aunque no debería. Pero, por supuesto, el mío no es el único caso: puede que estudies o trabajes, o que incluso lleves una familia que te quite todo el tiempo que tendrías.

En la vida, hay muchas cosas que no vuelven: tu infancia, tu primer amor, tu graduación, incluso quizás algún ser querido. Pero mucha gente suele olvidarse de una de las más importantes: el tiempo. Mientras estamos ensimismados en nuestras tareas, le estamos dedicando horas de nuestra vida a algo que no hacemos por voluntad propia, sino por algún otro factor que nos obliga a hacerlo.

Yo pequé. Pequé de marginar aquello que más alivia la vida por no dedicarle tiempo. El estudio me consumió de tal forma que mi mayor preocupación ya no tenía que ver con mi felicidad, sino con obtener las mejores cualificaciones. No tardaría en darme cuenta de que, tras tanto tiempo sin recurrir a la musa de mi vida, había olvidado mis sueños.

Pero un día, mi musa llegó y me rescató. Y una vez más, me cambió la vida. Para mí, será por siempre el Sol que ilumine todo mi existir, sin importar lo que la gente diga. Nunca hagan lo mismo que yo, pues la magia de la música es lo que mantiene vivas a las almas que sueñan despiertas.