Fuera así la vida

¡Buenas noches, amigos! Después de esta breve pausa por exámenes, he decidido regalaros un poco más de mi creatividad colgando mi segunda canción original en el canal, ”Fuera así la vida”.

Todos hemos hecho algo de lo que nos hemos arrepentido alguna vez. Una palabra mal colocada que ha podido herir los sentimientos de las personas a las que queríamos. Mi impertinencia siempre me ha llevado a tomar decisiones equivocadas, provocando tantas situaciones para las que aún no he encontrado el momento de pedir perdón. Si la vida diera segundas oportunidades, hoy no seríamos lo que somos. Y, aunque no podamos cambiar el mundo, los errores son los que, como personas, nos hacen fuertes.

Pasado

Volver al pasado es como volver a empezar. Llenar tu mente de recuerdos, de momentos y experiencias que alguna vez quisiste volver a retomar. Solo cuando creces te das cuenta de todo lo que no supiste apreciar, y es entonces cuando añoras ese castillo en la colina, ese lugar desde el cual solías ver los atardeceres. Es entonces cuando conduces tu imaginación a aquellos tiempos sin responsabilidades, ni desilusiones, ni malos tragos. Aquellos tiempos en los que nada podía amenazar por siempre a tu sonrisa.

Adoro las canciones de Ed Sheeran; me fascina esa habilidad única que tiene para reflejar historias, sucesos, experiencias. Creo que su éxito es muy merecido (no en vano es uno de mis artistas favoritos, el primero del que repito versión) y espero algún día llegar a ser tan solo una décima parte de lo que él es. Espero que os guste esta canción, ”Castle On The Hill”, de su imminente albúm ”Divide”. ¡Si tenéis algún comentario que transmitirme, no dudéis en publicarlo!

Puede ser

Puede ser que la vida te de patadas. Que dejes de creer en la amistad, o en el amor verdadero. Que sientas la más profunda de las soledades. Puede ser que el mundo se torne en tu contra hasta decir basta, dolid@ porque nadie parece comprenderte. Puede que el mal domine tus horas, tus días, tu vida. Pero, debes saber, que tu risa también puede vencer al dolor. Que a veces la espera es necesaria, que el hundimiento es obligatorio para crecer como persona. Que, quizás, lo malo no dure más allá del hoy, y así mañana agradezcas mejor todos los regalos que te pueda ofrecer el tiempo.

Esta versión fue la cuarta que dio a la luz mi canal, allá por mediados de Febrero de 2016. Hace más o menos un año que esto empezó ¡y me veo tan joven aquí!. Han pasado muchas cosas desde entonces, desde aquella época en la que llevaba el canal a escondidas por culpa de esa estúpida sensación llamada vergüenza. Puede ser que la vida no me haya guiado hasta el Sol más brillante todavía, pero al menos ese mal ya no domina mis horas ;). Siento que he crecido mucho como persona, y en parte se lo debo al haber experimentado ese sufrimiento que me hizo cuestionarme la vida en cierto momento. Puede ser que hoy sintáis la más dolorosa de las penas, pero os aseguro que siempre, siempre hay un mañana.

 

Eso que ya no se baila

Antes que nada, ¡feliz 2017!. Tengo muchas expectativas puestas en el año que entra, ¿no os parece un buen número? ¡Espero que se cumplan todos vuestros deseos!

Mi nuevo cover hace mención especial al Reggaetón, ese género tan polémico que muchos odian. He de decir que, aunque sea cierto que algunos temas manchan su nombre con letras ufanas y malintencionadas, es un estilo muy melodioso al que acompañan unos ritmos muy interesantes. Nunca juzguéis a un libro por su portada: es normal que un estilo urbano, que deja libertad de expresión a sus autores, a veces sea mancillado por el exceso, pero no por eso se ha de cuestionar una forma de vida muy popular en Latinoamérica.

Ocupándome de esta canción en particular, confieso que me tiene cautivado desde la primera vez que la escuché; de hecho, se ha hecho bastante popular, y muchos no conoceríamos al grupo ”CNCO” de no ser por ella. Aunque trata de una simple situación de discoteca, transmite ese positivismo que hace que te arranques a cantar en la ducha. Además, reconozco que yo fui un fiel oyente de ese reggaetón que hace tiempo que no se baila, y que este tema nos devuelve fugazmente.

Recuérdame

Volvemos a los inicios de mi sueño, a uno de esos vídeos que se ven tan lejanos en el tiempo, aún cuando su grabación fue realizada hace menos de un año. He de reconocer que aunque aún me quede mucho camino por correr, noto una pequeña evolución, y eso es algo de agradecer.

Este vídeo, grabado en la habitación de mi hermana, fue el primero que superó las 100 visitas en poco tiempo, si no recuerdo mal (ahora he roto la racha colgando la vieja balada de ”Adoro”, pero era predecible), no sé si por la chaqueta de mi padre, los cascos que cuelgan de mi cuello, el fondo con muñecas y libros, o el lápiz usado a modo de cejilla.

Me encanta esta canción, y siempre tuve predilección por cantar temas de Pablo Alborán, quizás porque su voz me parece mágica. La letra es, por supuesto, y como ya sabéis, el componente que más siento, al que le dedico más importancia en todas mis canciones. Y he de reconocer que los temas de Pablo están llenos de poesía. De hecho tengo una anécdota curiosa, para aquellos que hayan escuchado su hit ”Solamente tú”. ¿Os acordáis de ese recurso que habla de que en el firmamento se mueren de celos? Bueno, por alguna razón, yo también lo tenía en una de mis canciones, y decidí dejarla de lado por miedo a plagio. Pero ahora, recordándolo, es algo bastante gracioso.

Ahora sin rodeos, he de hablar de ”Recuérdame”, una canción especial, como todas las que han pasado por mi canal de YouTube. ¿Quién no ha experimentado esa sensación que nos intenta transmitir la canción, ese sentimiento que se remueve por dentro al ver como alguien tan importante es feliz con otra persona? A través de esta canción, desahogarse es un poco más fácil. Y, desde luego, cumple con esa magia que debe ser obligatoria en la música, transmitiendo ese mensaje de soberanía que solo pueden alcanzar los oídos de la gente.

El viento del cambio

El paso del tiempo. Algo tan simple y a la vez tan complejo. Tan incomprensible como la misma monotonía, famosa y odiada al mismo tiempo. Tan difícil de solventar como la vida misma, pues pocos comprenden su presencia. Si me hicieran elegir alguna virtud carente en mí, escogería la de anticipar el tiempo. Me decantaría por comprender, por una vez, que nadie puede escapar de la dinámica realidad.

Personas. Momentos. Lugares. A lo largo del tiempo, toda percepción cambia, hasta convertirse en tu nuevo pensamiento. Quizás hayas aprendido. Quizás solo se hayan deteriorado tus ganas de seguir viviendo. Quizás las situaciones que afrontas te hagan plantearte porque en el pasado aceptabas ciertas cosas. Lo único que está destinado a perdurar con el paso de tu vida es tu existencia en este mundo.

Por eso, si el viento del cambio sopla, deseo que me lleve allá donde los niños comparten sus sueños, allá donde la magia del momento haga que me vuelva a sentir uno de ellos. Deseo escuchar cada impulso de aire, convirtiendo en gloriosas todas y cada una de mis noches. Deseo que, de algún modo, acerque más mi vida al concepto de ella al que me gustaría aspirar. 

Por eso, avísame si el viento sopla, y vayamos juntos a un nuevo mundo en el cual los sueños no contradigan el día a día, un nuevo universo en el cual nosotros decidamos el qué, el quién, el cómo y el cuándo. Avísame y, de paso, encontramos el significado de la felicidad.

¡Feliz Navidad!

Siempre pensé que la Navidad era una época en la que se debía reflexionar sobre todas las tragedias del año, unos días en los cuales refugiarte pensando que algún milagro solucionaría tus problemas. Siempre creí que la nieve podía ser la cura para un corazón frío, que un regalo podía desenvolver la tristeza. Arrepintiéndome una y otra vez de no haber cumplido con mis propósitos, me carcomía pensando que era un cobarde que nunca cumplíria sus sueños, que nunca podría amar y ser correspondido. Quise intentar creer que solo el tiempo cura a los que sufren, que solo el viento puede traer algo de esperanza.

Por suerte para mí, la Navidad de 2015 llegó, y con ella, en parte, mi determinación. Ya me había cansado de sufrir por otras personas mientras era incapaz de disfrutar por mí mismo. Ya no podía tolerar que esa armadura que cubría mi corazón siguiera cubriéndose de capas. Siempre le dediqué mi corazón a cosas que no debía, y por eso, me enorgullece decir, que este año se lo estoy ofreciendo a algo más especial: a mí mismo. 

Si reflejo aquí mis pensamientos es porque siento que por fin he logrado materializar mis sueños y mirar hacia adelante en la vida. Ahora, quiero retar a todo el que lea esto a cambiar la percepción de su corazón en todo aquello en lo cual no está conforme, y así poder cantar, a pleno pulmón, que le está dedicando su vida a la más satisfactoria de las realidades.

Feliz Navidad, celemers!

Adoro

Adoro ese sitio en el que te vi por primera vez. Adoro el haberte conocido, no importa el dónde ni el cuándo. Adoro todo lo que dices, para bien o para mal. Adoro el simple hecho de saber que algún día, por alguna jugada del destino, llegaste a mí. Estés o no estés, siempre serás un regalo que me dio la vida.

Y es que me muero por tenerte junto a mí, tan cerca de mí que ni el viento nos separe. Me muero por decirte que eres mi existencia, y mi sentir, que la seda de tus manos y el brillo de tus ojos se han convertido en mi Sol, y también en mi Luna, que me guían a través de todos los días. Aunque haya miles de historias, me complace saber que la nuestra, quizás, nunca estuvo tan atrás de las más profundas.

 

 

Ser humano

Iluminemos con nuestros cuerpos aquello que la luz no puede alcanzar. Creemos una película solo con las palpitaciones de nuestros corazones. Hagamos magia, creando una chispa incandescente, inagotable como el sentimiento que emana de nuestro respiro.

Sintamos que estamos solos en este universo deshumanizado. Dejemos volar nuestros miedos, materializando nuestros sueños más profundos. Perdamos el temor a la pasión, y seamos presos de lo que un día fue considerado ”ser humano”.

La reina de las melodías

Hoy, se cumplen 25 años sin Freddie Mercury, vocalista del grupo Queen y posiblemente el mejor intérprete de la historia. Siempre le he tenido una especial admiración, quizás porque envidiaba su voz, su carisma o su valentía.

Descubrí a Queen a través de una compañera de clase en primaria: ella me pidió que le versionara ”Another One Bites the Dust” para su cumpleaños, ya que siempre estaba parodiando canciones para felicitar a mis amigos. Más tarde, en mis tiempos de rebeldía pre-adolescente, ya me encerraba en mi habitación al ritmo de ”I Want To Break Free”, usándolo como una droga para escapar del estrés que me provocaba el querer ser aceptado.

Aún así, si hay una canción que me haya ayudado a salir adelante, esa es, sin ninguna duda, ”Don’t Stop Me Now”. Porque, de no ser por ella, hubiera tomado muchas menos decisiones arriesgadas en mi vida. Solemos dejar por miedo demasiados proyectos a medias, tirando a la basura nuestras aspiraciones ante nuestras pesimistas expectativas. Pero esta canción me enseñó que, por muy mal que puedan salir las cosas, es mejor el fracaso que el arrepentimiento, ya que al menos el camino habrá sido satisfactorio. Y es por eso que dudo que algún día no figure entre mis favoritas.